u Guía general sobre el cáncer  (REGRESAR)


u Preguntas frecuentes

 

 

Recursos adicionales

4) Radioterapia: una guía para los pacientes y familiares

Introducción

Un diagnóstico de cáncer genera muchas preocupaciones. Es probable que usted tenga numerosas preguntas acerca de su tratamiento: ¿me podré curar?, ¿cuáles son las mejores opciones de tratamiento?, ¿me causará dolor el tratamiento?, ¿cuánto tiempo durará el tratamiento?, ¿tendré que ser hospitalizado?, ¿a cuánto ascenderán los gastos?

Un tipo de tratamiento para el cáncer es la radioterapia (terapia de radiación). A continuación se responderán las preguntas más comunes acerca de la radioterapia. Al final de este documento se provee un glosario que contiene las definiciones de las palabras resaltadas en letra cursiva. Si usted tiene otras preguntas, por favor consulte a su médico o enfermera. Hablar abierta y honestamente con ellos es la mejor forma de comprender lo que sucede durante su tratamiento.


Preguntas sobre la radioterapia

¿Qué es la radioterapia? ¿Cuándo se usa?


La radioterapia utiliza partículas u ondas de alta energía, tales como los rayos X, rayos gamma, electrones o protones, para eliminar o dañar las células cancerosas. La radioterapia se conoce, además, como terapia de radiación o terapia de rayos X.

La radioterapia es uno de los tratamientos más comunes contra el cáncer. La radiación a menudo es parte del tratamiento principal contra algunos tipos de cáncer, tales como los cánceres de la cabeza y el cuello, vejiga, pulmón y la enfermedad de Hodgkin. Además, muchos otros cánceres son tratados con radioterapia. Miles de personas se liberan del cáncer tras recibir tratamientos de radioterapia, ya sea por sí sola o en conjunto con otros tratamientos como la cirugía o la quimioterapia.


¿Cómo funciona la radioterapia?

Todas las células, ya sean cancerosas o sanas, crecen y se dividen para formar nuevas células. Sin embargo, las células cancerosas lo hacen más rápido que muchas de las células normales a su alrededor.

La radioterapia utiliza un equipo especial que administra dosis altas de radiación a las células cancerosas, destruyéndolas o dañándolas de tal manera que no puedan crecer, multiplicarse o propagarse. Funciona al romper una hebra de la molécula del ADN dentro de la célula cancerosa, lo que previene que la célula crezca y se divida. Aunque algunas células normales pueden afectarse por la radiación, la mayoría se recupera completamente de los efectos del tratamiento.

A diferencia de la quimioterapia, en la cual se expone todo el cuerpo a los medicamentos que combaten al cáncer, la radioterapia es un tratamiento de aplicación local, la cual sólo afecta la parte del cuerpo a ser tratada. Por otro lado, las sustancias radiactivas que se administran en la vena o por vía oral, la radiación pasa por todo el cuerpo. Por lo general, la radiactividad se acumula en el área del tumor, por lo que hay poco efecto en otros lugares.


¿Sobrepasan los beneficios a los riesgos y los efectos secundarios?


Puede que la radioterapia resulte ser de mayor provecho en algunas situaciones que en otras. Por ejemplo, algunos tipos de cáncer son más sensibles a la radiación que otros, y algunos cánceres se encuentran en regiones que son tratadas más fácilmente con radiación sin causar efectos secundarios considerables.

Si su médico recomienda radioterapia, es debido a que ha considerado que los beneficios que se obtendrían superan los posibles efectos secundarios. Aún así, esto es algo con lo que usted debe estar conforme. Saber todo lo que pueda sobre los posibles beneficios y riesgos puede ayudarle a decidir si la radioterapia es lo mejor para usted. Entre las preguntas que puede hacerle a su médico se encuentran las siguientes:
• ¿Cuál es el propósito del tratamiento de radiación contra mi tipo de cáncer?
o ¿destruir o reducir el tumor?,
o ¿prevenir o detener la propagación del cáncer?,
o ¿reducir la probabilidad de que el cáncer recurra?
• Si se planea radioterapia tras la cirugía, ¿cuáles son las probabilidades de que destruya las células cancerosas que hayan quedado? ¿Podría usarse la radiación sola en vez de la cirugía?
• ¿Cuáles son las probabilidades de que funcione la radioterapia?
• ¿Cuál es la probabilidad de que el cáncer se propague o reaparezca si recibe o no recibe radioterapia?
• ¿Hay otras opciones de tratamiento?
• Si decido recibir la radioterapia, ¿qué puedo hacer para prepararme para el tratamiento?
• ¿Qué involucrará el tratamiento? ¿Con cuánta frecuencia se administra? ¿Cuánto tiempo durará?
• ¿Cómo afectará la radiación el área que rodea el cáncer?
• ¿Qué efectos secundarios son propensos a tener?
• ¿Afectará alguno de estos efectos secundarios mi capacidad para desempeñarme normalmente, tal como mi capacidad para comer, tomar, hacer ejercicio, trabajar, etc.?
• ¿Los efectos secundarios cambiarán la forma en que luzco?
• ¿Serán a corto o a largo plazo? De ser a corto plazo, ¿cuánto tiempo durarán?
• ¿Estaré a un riesgo mayor de cualquier problema de salud en el futuro?


¿Es costoso el tratamiento de radiación?

El tratamiento del cáncer con radiación puede ser costoso. Requiere de un equipo complejo, así como de los servicios de muchos profesionales de atención médica. El costo exacto de su radioterapia dependerá del tipo y el número de sesiones de tratamiento que necesite.

La mayoría de los seguros de salud, incluyendo la Parte B de Medicare, cubre los costos de la radioterapia. Hable con el personal del consultorio de su médico, o con la oficina de administración del hospital, acerca de su seguro de salud y de cómo se cubrirán los costos.

En algunos estados, Medicaid (programa que provee servicios de atención médica a personas de bajos recursos económicos) puede ayudar a pagar los tratamientos. Comuníquese con la oficina de servicios sociales de su condado o ciudad para averiguar si usted reúne los requisitos necesarios para Medicaid y si el programa cubre los gastos de la radioterapia. Si usted necesita apoyo financiero, comuníquese con la oficina de servicios sociales de su hospital o con la Sociedad Americana del Cáncer, llamando al 1-800-227-2345 para obtener información sobre las posibles fuentes de ayuda.


¿Quién administra los tratamientos de radiación?

Durante la radioterapia, usted contará con un equipo de profesionales de la salud que le brindará atención. Su equipo de atención puede incluir las siguientes personas:
• Oncólogo de radiación: médico especialmente capacitado para tratar con radiación a los pacientes de cáncer, y quien recomienda su plan de tratamiento con radiación.
• Físico de radiación: es quien se encarga de que el equipo de radiación funcione adecuadamente y se asegura que emita la dosis correcta de radiación, según las indicaciones de su oncólogo de radiación.
• Dosimetrista: ayuda al médico a planificar el tratamiento bajo la supervisión del físico de radiación.
• Terapeuta de radiación o técnico de radiación: es quien opera el equipo de radiación y le coloca a usted en posición para recibir el tratamiento.
• Enfermera de radioterapia: ha recibido un entrenamiento especial en el tratamiento contra el cáncer, y puede proveerle información sobre el tratamiento de radiación y los efectos secundarios.

Es posible que usted también necesite de los servicios de una dietista, un fisioterapeuta, un trabajador social, un dentista o un oncólogo dentista o de otros profesionales médicos.


Consentimiento válido


Previo al tratamiento, se le solicitará que firme un formulario de consentimientos donde usted otorga su permiso al médico para que se le trate con radiación y se le someta a las pruebas necesarias para planear su tratamiento. Aunque los detalles de un formulario de consentimiento pueden variar, generalmente menciona que su médico le ha explicado cómo podría beneficiarle la radioterapia, los riesgos posibles y las otras opciones de tratamiento disponibles para usted. Al firmar el formulario está declarando que ha recibido esta información y que está dispuesto a ser tratado con la radiación. También significa que comprende que no hay garantía de que el tratamiento funcionará.

Antes de firmar el formulario de consentimiento, asegúrese de comprender lo siguiente:
• Los beneficios potenciales del tratamiento.
• Cómo se administrará el tratamiento, incluyendo por cuánto tiempo pudiera durar.
• Los posibles efectos secundarios, incluyendo cuándo ellos usualmente aparecen y por cuánto tiempo.
• Cuándo recurrir al médico.
• De qué otras opciones de tratamiento dispone usted.


¿Cómo se administra la radioterapia?

La radioterapia puede administrarse de dos formas: como radiación externa o como radiación interna. Normalmente se usa una o la otra, pero algunos pacientes reciben ambos tipos de terapia.

La radiación externa (o radiación de rayos externos) usa una máquina que dirige los rayos de alta energía hacia el cáncer y algunos tejidos normales circundantes. La mayoría de las personas reciben la radioterapia externa en el transcurso de varias semanas durante las visitas al hospital o centro de tratamiento como pacientes ambulatorios.

La radioterapia interna (braquiterapia) utiliza una fuente radiactiva en forma de alambre o de "semilla" que se sella en un pequeño recipiente llamado implante, el cual se coloca dentro o cerca del tumor en el cuerpo. La radiación que proviene de un implante sólo viaja una distancia corta, por lo que tiene muy poco efecto en los tejidos normales del cuerpo.

A veces, después de que se extirpa un tumor quirúrgicamente, se colocan implantes radiactivos en el área que rodea la incisión para eliminar cualquier célula cancerosa que pudiera haber quedado. Los implantes pueden ya sea dejarse dentro del paciente como implantes permanentes o éstos pueden ser retirados después de cierto tiempo.

Los radiofármacos son otro tipo de radioterapia interna. Se trata de medicamentos radiactivos utilizados para ciertos tipos de cáncer, tal como el cáncer de tiroides o cáncer que se ha propagado a los huesos (metástasis a los huesos). Éste es un tipo de fuente radiactiva sin sellar que se administran por vía oral o intravenosa que viajan a través de todo el cuerpo. El tratamiento con radiofármacos a menudo requiere de una breve estadía en el hospital.

Los distintos tipos de radioterapia se describen en mayor detalle a continuación.


Radioterapia externa

¿Cómo planifica su médico el tratamiento?


La selección del tipo de radiación que debe usarse depende de su cáncer y de su localización.
Después de un examen físico, así como de una revisión de su historia clínica y de los resultados de las pruebas, su médico localizará con exactitud el área a ser tratada. Esto se hace unos días antes de comenzar la radioterapia en un proceso llamado simulación. Se le pedirá que permanezca acostado y sin moverse en una mesa, mientras el técnico de radiación utiliza una máquina especial de rayos X para determinar el área de tratamiento (también conocida como puerto de tratamiento). Este es el lugar preciso de su cuerpo a donde se dirigirá el rayo de la radiación.

Para asegurar que el rayo de radiación se dirija correctamente, puede que se realicen moldes o yesos especiales de su cuerpo para ayudarle a permanecer inmóvil durante su tratamiento. Puede que el técnico de radiación marque con tinta semipermanente el área con pequeños puntos. Con el transcurso del tiempo, las marcas serán propensas a desaparecer, pero es necesario que éstas permanezcan hasta que finalice su tratamiento. No use jabón ni restriegue estas marcas. A veces, puede que el área se marque con puntos permanentes como los que se utilizan en un tatuaje.

Con base en la información de la simulación, de otras pruebas y de su diagnóstico clínico, su médico decidirá cuánta radiación es necesaria, cómo se administrará y cuántas sesiones de tratamiento debe recibir.

La radioterapia externa normalmente se aplica con una máquina llamada acelerador lineal (“linac” por su abreviación en inglés), la cual se describe más adelante.


¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?

Generalmente, la dosis total de radiación necesaria para que sea efectiva contra el tumor no puede suministrarse por completo en una sola sesión. Esto se debe a que es muy difícil administrar la radioterapia sin afectar al menos algunas células normales adyacentes. Una dosis de radiación administrada al mismo tiempo puede ocasionar más efectos secundarios que dar la misma dosis a través de muchas sesiones de tratamiento.

Por esta razón, la dosis total de radioterapia externa normalmente se divide en dosis menores denominadas fracciones. La forma más común de administrarse es diariamente, cinco días a la semana (de lunes a viernes) por 5 a 8 semanas. Los recesos de fin de semana permiten que las células normales se recuperen. La dosis total de radiación y el número de sesiones de tratamiento puede variar dependiendo de:
• El tamaño y la localización de su cáncer.
• El tipo de cáncer.
• La razón del tratamiento.
• Su estado general de salud.
• Cualquier otro tratamiento que esté recibiendo.

En ciertas situaciones puede que se use una programación distinta de sesiones. Por ejemplo, la radioterapia puede que dure solo unas cuantas semanas (o menos) cuando está siendo administrada para aliviar los síntomas, debido a que la dosis total de radiación es menor. En algunas situaciones, pudiese administrarse como dos o más sesiones de tratamiento por día (radioterapia hiperfraccionada). O pudiera administrarse como terapia de curso dividido, lo cual permite varias semanas de receso entre las sesiones de tratamiento para darle al cuerpo tiempo de recuperarse mientras el cáncer se reduce.


¿Qué ocurre durante cada visita de tratamiento?

Los tratamientos de radiación externa no causan dolor. La experiencia es muy parecida a la de hacerse una radiografía común. El tratamiento en sí toma tan sólo unos minutos. Sin embargo, cada sesión puede durar de 15 a 30 minutos debido al tiempo que toma preparar el equipo y colocarle a usted en la posición correcta.

Según el área que está recibiendo el tratamiento, es posible que usted tenga que desnudarse, por lo que es aconsejable que vista ropa holgada que se pueda quitar y poner fácilmente. Se le solicitará que se recueste sobre la mesa de tratamiento próxima a la máquina de radiación (acelerador lineal o linac). La máquina cuenta con un brazo que se extiende sobre la mesa mediante el cual se emite la radiación. La máquina puede moverse alrededor de la mesa para cambiar el ángulo de radiación en caso de ser necesario.

El técnico de radiación puede colocar forros especiales entre la máquina y otras partes de su cuerpo que no están siendo tratadas para proteger los tejidos y órganos con células normales.
Tan pronto como usted se encuentre en la posición correcta, el técnico de radiación entrará en un cuarto adyacente para operar la máquina y le observará en un monitor de televisión. Usted podrá comunicarse con el técnico a través de un intercomunicador. Se le pedirá que permanezca inmóvil durante el tratamiento. No tiene que aguantar la respiración; simplemente respire con normalidad.

La máquina que se utiliza para administrar la radioterapia hace ruidos, y algunas veces puede que suene como una aspiradora cuando se mueve para enfocar distintos ángulos para dirigir la radiación al área de tratamiento. El técnico de radiación controla el movimiento y verifica que la máquina esté funcionando adecuadamente. Si le preocupa algún problema que surja en la sala de tratamiento, pida a su técnico que le explique. Si se siente mal o incómodo durante el tratamiento, infórmeselo inmediatamente al técnico. La máquina puede ser detenida en cualquier momento.


Formas más novedosas de radioterapia externa

Actualmente, los científicos han desarrollado formas más nuevas y precisas para la administración de radioterapia externa. Estos enfoques permiten a los médicos dirigir la radiación de forma más directa sobre los tumores.

Estas formas de radiación más recientes causan menos daño a los tejidos normales, lo que permite a los médicos usar dosis más altas dirigidas solamente a los tumores. Sin embargo, estos métodos son relativamente nuevos, y los efectos a largo plazo continúan bajo estudio.

Las máquinas más nuevas permiten a los médicos delinear el rayo de radiación para que corresponda con la forma del tumor. Con la radiación conformacional, una computadora especial usa estudios por imágenes (como la tomografía computarizada o CT) para delinear la localización del cáncer en el cuerpo desde tres direcciones (tridimensional o 3-D). Al hacer esto, los rayos de la radiación pueden ser dirigidos para ser ajustados a la forma del cáncer. Esto ayuda a proteger mejor las partes del cuerpo que están entre el rayo de la radiación y el cáncer.

La radioterapia conformacional tridimensional (3D-CRT) emite rayos dirigidos al cáncer desde direcciones distintas. A los pacientes se les coloca un molde o yeso para evitar que la parte del cuerpo se mueva, y así dirigir la radiación con mayor precisión. Al dirigir la radiación con más precisión, puede que sea posible reducir el daño de la radiación a los tejidos normales y combatir mejor el cáncer mediante el aumento de la dosis de radiación contra el cáncer.

La radioterapia de intensidad modulada (IMRT, por sus siglas en inglés) es un método más reciente que es similar a la 3D-CRT. Este método se ajusta a la formar del tumor como lo hace la 3D-CRT, pero también permite ajustar la potencia de los rayos para disminuir el daño a los tejidos normales del cuerpo. Esto provee un control aún mayor en reducir el alcance de la radiación al tejido normal mientras se administra una dosis mayor contra el cáncer. Puede que incluso resulte en menos efectos secundarios.

Una forma más nueva de IMRT, conocida como tomoterapia helicoidal, usa un acelerador lineal dentro de una gran rosca que se coloca en forma de espiral alrededor del cuerpo mientras se recuesta sobre la mesa durante el tratamiento. Puede suministrar la radiación desde muchos ángulos diferentes alrededor del cuerpo, lo que puede permitir incluso una mayor precisión al dirigir la radiación.

La radiación conformal de rayos de protones es similar a la terapia conformal, pero en lugar de usar rayos X, utiliza rayos de protones. Los protones son partes de átomos que causan un daño menor a los tejidos que atraviesan pero que son muy efectivos en matar a las células al final de su trayectoria. Esto significa que la radiación con rayos de protones es capaz de hacer llegar más radiación al cáncer, a la vez que reduce los efectos secundarios en el tejido normal adyacente. Los protones pueden producirse por una máquina especial llamada ciclotrón o sincrotrón. La instalación de esta máquina cuesta millones de dólares y quiere de expertos. Debido a esto, la terapia de rayo de protones puede ser costosa. Hasta finales de 2007, menos de media docena de centros de tratamiento en los Estados Unidos ofrecían esta terapia, aunque se instalarán nuevas máquinas de protones en 2008 y 2009. Se necesitan más estudios para determinar si el protón produce mejores resultados en cánceres específicos en comparación con el tratamiento de la radiación usual (fotón).

La terapia de radiación intraoperatoria (IORT) emite radiación directamente a los tumores o al tumor durante la cirugía. Mientras el paciente está bajo anestesia (dormido), el cirujano localiza el cáncer. Los tejidos normales pueden apartarse y protegerse durante la cirugía, de tal forma que la IORT reduce la cantidad de tejido que está expuesto a la radiación. Esto permite que una radiación de dosis más elevada llegue al cáncer. La IORT normalmente se administra en un quirófano especial recubierto con paredes de bloqueo antiradiactivo.

La radiocirugía estereotáxica no es realmente cirugía sino un tipo de tratamiento de radiación que suministra una gran dosis precisa de radiación a un área pequeña de tumor en una sola sesión. Se usa más comúnmente para los tumores cerebrales y otros tumores dentro de la cabeza. Primero, se fija un marco para la cabeza al cráneo para dirigir con precisión los rayos de radiación. Una vez que se conozca la ubicación exacta del tumor mediante tomografías o imágenes de resonancia magnética, la radiación de la máquina que se conoce como bisturí Gamma puede ser enfocada al tumor desde cientos de ángulos distintos durante un periodo de tiempo breve.

Un enfoque similar utiliza un acelerador lineal móvil que es controlado por una computadora. En lugar de suministrar muchos rayos a la vez, la máquina se mueve alrededor para suministrar la radiación al tumor desde diferentes ángulos. Varias máquinas hacen radiocirugía estereotáxica de esta manera, las cuales se conocen como bisturí X, ciberbisturí y Clinac. Otra técnica usa rayos de partículas de protones o iones de helio para suministrar la radiación al tumor de esta manera.

La radiocirugía estereo típicamente utiliza una sola sesión para administra toda la dosis de radiación, aunque puede que sea necesario repetirla. Algunas veces, los médicos administran radiación en varios tratamientos para suministrar la misma dosis o una ligeramente más alta. (fraccionamiento). Algunas veces, a esto se le llama radiocirugía fraccionada o radioterapia estereotáxica.

Se están realizando estudios clínicos para saber cuán bien la radiocirugía estereotáxica y la radioterapia estereotáxica funcionan solas y cuándo usarlas con otros tipos de radioterapia.


Radioterapia interna (braquiterapia)

¿Qué es la radioterapia interna?


Puede que su médico recomiende la radioterapia interna (braquiterapia) como la mejor forma para tratar su cáncer. En lugar de utilizar una máquina grande para dirigir la radiación, un material radiactivo se coloca directamente dentro, o lo más cerca posible, del cáncer. Este tipo de radiación se desplaza una distancia muy corta en el cuerpo (“braqui” es el prefijo griego para “corto”). El material es colocado de tal forma que dañe las menos células normales como sea posible. El material en sí puede dejarse dentro del cuerpo por sólo un tiempo reducido, o puede que se deje ahí de forma permanente.

La radioterapia interna le permite a su médico administrar una dosis de radiación a un área más pequeña y en un periodo más breve que el tratamiento de radiación externa.

Los tipos principales de radiación interna son la radiación intracavitaria y la radiación intersticial. Ambos métodos involucran el uso de material radiactivo que está sellado en pequeños contenedores (implantes), tales como semillas metálicas, alambres, agujas o tubos. Durante la radiación intracavitaria, el material es colocado en una cavidad (espacio) en el cuerpo, como el útero por ejemplo. Con la radiación intersticial, los implantes son colocados dentro o cerca del cáncer, pero no en una cavidad del cuerpo.

Otro tipo de radioterapia interna usa materiales que se desplazan a través del cuerpo. Esas fuentes de radiación no sellada normalmente son en forma líquida. Pueden inyectarse hacia el torrente sanguíneo o en una cavidad del cuerpo. Algunas se administran oralmente. Están diseñadas para acumularse en cierta parte del cuerpo en la que emiten su radiación.


¿Cómo se colocan los implantes en el cuerpo?

Las sustancias radiactivas selladas son colocadas en las cavidades del cuerpo o en el tejido del cuerpo con aplicadores, los cuales consisten de tubos metálicos o de plástico. Esto se hace en el quirófano de un hospital. Antes de la colocación del aplicador (o de los aplicadores), requerirá que se le administre anestesia, la cual podría ser general (que le hace dormir), o local (que le adormece una parte de su cuerpo). Los aplicadores son colocados ya sea durante una cirugía o por un médico mediante el uso de un estudio de imágenes (como una radiografía o imagen de resonancia magnética) para observar la ubicación buscada. Si se requiere que los aplicadores estén fijos, puede que sean suturados.

Durante el tratamiento en sí, los implantes son colocados en el cuerpo a través de los aplicadores. Algunos implantes son permanentes, mientras que otros se dejan por un tiempo breve. Puede que el aplicador sea retirado al mismo tiempo que el implante, o que se deje colocado hasta que se haya finalizado con todas las sesiones de tratamiento.


¿Por cuánto tiempo permanecen los implantes en el cuerpo?


El tipo de implante que recibe y la programación de las sesiones de tratamiento dependerán del tipo de cáncer, su ubicación en el cuerpo, su estado de salud general y de otros tratamientos que haya tenido. Algunos implantes suministran dosis bajas de radiación y se dejan colocados por varios días (o más), mientras que otros suministran dosis elevadas de radiación y son retirados en tan sólo unos minutos.

Generalmente, los implantes de dosis bajas se dejan colocados de uno a siete días. Para implantes más grandes, según el lugar en donde se coloquen, puede ser que usted deba permanecer en cama sin moverse mucho para evitar que se desplacen.

Algunos implantes más pequeños (como las semillas usadas para tratar el cáncer de la próstata y del pulmón) pueden dejarse permanentemente. Dejan de emitir radiación generalmente después del transcurso de varias semanas. Las semillas que permanecen en el cuerpo son alrededor del tamaño de granos de arroz y normalmente no causan problemas. Si sus implantes se dejan, puede regresar a casa en el mismo día en que fueron insertados (o al día siguiente). Pero va a necesitar quedarse en el centro de tratamiento hasta que se pierda el efecto de la anestesia.

La braquiterapia remota en dosis altas (HDR por sus siglas en inglés) permite que la persona sea tratada por sólo unos minutos con una fuente radiactiva poderosa que llega al tumor a través de catéteres. La fuente es retirada sólo unos cuantos minutos después. Puede que esto sea repetido durante el transcurso de unos cuantos días o semanas. El material radiactivo no se deja en el cuerpo.


¿Cómo me sentiré durante la terapia de implante?

Probablemente no experimentará ningún dolor intenso ni se sentirá mal mientras se colocan los implantes. La anestesia utilizada durante la colocación podría causarle náusea y hacerle sentir sueño o debilidad, pero estos efectos secundarios no durarán mucho tiempo. Si su implante se fija en su lugar por un aplicador, es posible que sienta alguna molestia. Pida alguna medicina que le ayude a relajarse o a aliviar el dolor. Asegúrese de informar a la enfermera si tiene ardor, sudoración o cualquier otro síntoma.


¿Qué ocurre después que se retira un implante temporal?


Normalmente, no es necesario aplicar anestesia cuando se retira el implante, y la mayoría de éstos pueden extraerse en su habitación del hospital. Es posible que sienta dolor o sensibilidad en el área tratada por algún tiempo después del tratamiento, pero la mayoría de los pacientes pueden regresar rápidamente a sus actividades normales. Recuerde que su cuerpo se está recuperando, y puede ser que necesite descansar o dormir por más tiempo durante los próximos días.


¿Qué ocurre con los implantes permanentes?


Eventualmente, el material radiactivo de los implantes dejará de emitir radiación después de algunas semanas o meses. Una vez que la radiación desaparece, las cápsulas del implante se vuelven inactivas. Por lo general, éstas permanecen colocadas, no causan daño y no es necesario retirarlas.


¿Podría yo emitir radiación durante y después del tratamiento?

La radioterapia externa afecta a un grupo de células en su cuerpo sólo por un momento. Debido a que no hay una fuente de radiación en su cuerpo, usted no es radiactivo en ningún momento durante o después del tratamiento.

Con la radioterapia interna su cuerpo puede emitir una pequeña cantidad de radiación por poco tiempo.

Si la radiación está contenida en un implante temporal, se le pedirá que permanezca en el hospital y que se limiten sus visitas durante el tratamiento. Puede que no se permita que las mujeres en estado de embarazo y los niños hagan visitas. Con las fuentes selladas, los líquidos y materias corporales usados por el paciente no son radiactivos.

Los implantes permanentes emiten pequeñas dosis de radiación durantes unas cuantas semanas o meses conforme lentamente van dejando de hacerlo. La radiación por lo general no se desplaza mucho más allá del área bajo tratamiento, por lo que las probabilidades de que otras personas estén expuestas a la radiación son muy pequeñas. Aún, puede que su equipo de atención médica le solicite que tome ciertas precauciones como el mantenerse alejado de niños menores y mujeres embarazas, especialmente justo después de haber recibido los implantes.

Si recibió una sustancia radiactiva no sellada como yodo, fósforo o estroncio por vía oral o intravenosa, parte de la radiación permanecerá en su cuerpo por algunos días, hasta que su cuerpo haya tenido la posibilidad de deshacerse de ésta. Puede que también pase dicha radiación a su orina, saliva, sangre u otros fluidos corporales. Puede que se le solicite que permanezca en el hospital por uno o dos días, y su equipo de atención médica le indicará las precauciones que debe tomar hasta que su cuerpo no contenga radiación que pueda ser nociva a los demás. Asegúrese de hablar de las inquietudes que tenga sobre seguridad y precauciones que requiera llevar con respecto a los demás. Estas precauciones varían dependiendo de la sustancia que se use.


Prevención y control de los efectos secundarios comunes

¿Qué puedo hacer para cuidarme durante la terapia?


Usted necesita cuidarse bien, especialmente para proteger su salud durante el tratamiento. Su médico o enfermera le orientará sobre los cuidados específicos para su tratamiento y los efectos secundarios que puedan surgir. A continuación se ofrecen algunas sugerencias:
• Asegúrese de descansar lo suficiente. Puede ser que se sienta más cansado de lo normal. Asegúrese de dormir bien por la noche. El cansancio puede durar varias semanas después de terminado el tratamiento.
• Mantenga una dieta balanceada y nutritiva. Según el área del cuerpo que reciba la radiación (por ejemplo, el abdomen o el área de la pelvis), es posible que su médico o enfermera le recomiende cambios en su alimentación.
• Cuide mucho la piel del área tratada. Si recibe radioterapia externa, la piel del área bajo tratamiento puede ponerse más sensible o puede comenzar a adquirir la apariencia de quemadura solar. Por este motivo, consulte a su médico o enfermera antes de usar cualquier jabón, cremas, desodorantes, medicinas, perfumes, cosméticos, talco u otra sustancia en el área tratada. Algunos de estos productos pueden irritar la piel sensible.
• Evite usar ropa ajustada. Esto incluye fajas, cinturones, pantimedias o cuellos apretados, sobre el área de tratamiento. Más bien use ropa holgada de algodón, y no la almidone.
• No se frote ni restriegue la piel tratada, y no use cinta adhesiva sobre ésta. Si es necesario un vendaje, use cinta adhesiva de papel o de otro tipo adecuado para la piel sensible. Trate de colocarlo fuera del área de tratamiento, y no se la ponga en el mismo sitio cada vez que lo cambie.
• No aplique calor ni frío (almohadilla eléctrica o bolsa de hielo, etc.) en el área de tratamiento. Consúltelo primero con su médico. Hasta el agua caliente puede lastimarle la piel; por lo tanto, use solamente agua tibia para lavar el área tratada.
• No use crema para antes o después de afeitarse, ni productos para eliminar los vellos. Si tiene que afeitarse el área, utilice una afeitadora eléctrica, pero sólo después de haberlo consultado con su médico o enfermera.
• Proteja del sol el área tratada. Puede ser que su piel se vuelva hipersensible a la luz solar. Si es posible, cúbrase la piel tratada con ropa de colores oscuros antes de salir al exterior. Pregunte al médico si debe usar alguna crema con bloqueador solar. Si éste lo autoriza, utilice una crema antisolar con un factor de protección solar (SPF, por sus siglas en inglés) de por lo menos 15. Vuelva a aplicarse la crema antisolar a menudo, aún después de que la piel haya sanado. Siga protegiéndose la piel de la luz solar durante un año, como mínimo, después de la radioterapia.
• Notifíquele a su médico acerca de cualquier medicamento que esté tomando antes de comenzar el tratamiento. Si usted toma algún medicamento, incluso una aspirina, vitaminas o productos herbales, consúltelo primero con su médico.


Variaciones de los efectos secundarios

Su médico y enfermera son las personas más indicadas para consultarlas sobre el tratamiento, efectos secundarios, atención en casa y cualquier otra inquietud médica que pueda tener. Es importante que les informe de cualquier efecto secundario que le esté ocurriendo, incluyendo cambios en la piel, cansancio, diarrea o problemas para ingerir alimentos. Asegúrese de entender todas las indicación de atención en casa y sepa a quién contactar en caso de que tenga más preguntas.

Los efectos secundarios varían de paciente a paciente y dependerán de la dosis de radiación, así como de la parte del cuerpo que se trata. Algunos pacientes no presentan efectos secundarios en lo absoluto, mientras que otros presentan una cantidad significativa. No existe forma de predecir quién tendrá y quién no tendrá efectos secundarios. Su estado general de salud también puede a veces influir en la manera en que su cuerpo reacciona al tratamiento con radiación, y en que si usted tenga o no efectos secundarios.

La radioterapia puede causar efectos secundarios tempranos y tardíos. Los efectos secundarios tempranos son aquellos que suceden durante o justo después del tratamiento. Normalmente desaparecen dentro de unas semanas tras el tratamiento. Los efectos secundarios tardíos son aquellos que les toma meses o años desarrollarse y a menudo son efectos permanentes.

Entre los efectos secundarios tempranos más comunes se incluyen:
• Cansancio.
• Cambios en la piel.
• Pérdida del apetito.

Otros efectos secundarios tempranos por lo general se relacionan con el área bajo tratamiento, como la pérdida del cabello que se da tras recibir tratamiento en la cabeza.

La mayoría de los efectos secundarios desaparecen con el tiempo. Mientras tanto, existen maneras de reducir la incomodidad que pudieran causar. Si usted tiene una reacción seria, el médico puede indicarle descontinuar los tratamientos por algún tiempo, así como recomendar un cambio en el programa o en el tipo de tratamiento que está recibiendo. Notifíquele a su médico, enfermera o técnico de radiación acerca de cualquier efecto secundario que se le presente, de manera que le pueda ayudar a controlarlo. La información que aparece en este documento puede servir de guía para sobrellevar algunos efectos secundarios, pero no puede reemplazar la comunicación con su médico o enfermera respecto a su situación.


Lidiar con el cansancio

El cansancio es muy común con el cáncer y su tratamiento, y a menudo ocurre con la radioterapia. El manejo del cansancio es una parte importante de su atención y de la de sus seres queridos.

El cansancio es una sensación de debilidad física, mental y emocional. Significa tener menos energía para hacer lo que normalmente hace o desea hacer. El cansancio asociado con el cáncer es un tipo diferente de cansancio que puede ocurrir como resultado del cáncer o de sus tratamientos. También puede durar un tiempo prolongado y puede interferir con sus actividades normales. Esto es distinto al cansancio de la vida diaria, que generalmente es temporal y se alivia con el descanso. El cansancio asociado con el cáncer es más intenso y molesto, y el descanso no siempre lo alivia. Este tipo de cansancio molesta aún más que el dolor, las náuseas y los vómitos o la depresión. El cansancio asociado con el cáncer puede:
• Variar en cuanto a su intensidad, duración y lo desagradable que es.
• Ser abrumador y dificultar su capacidad para sentirse bien.
• Hacer que hasta el estar con sus amigos y familiares sea difícil.
• Disminuir la capacidad para continuar sus actividades normales, incluyendo trabajar.
• Hacer que sea difícil seguir su plan de tratamiento contra el cáncer.

Sólo usted sabe si tiene cansancio y su intensidad. No existen pruebas de laboratorio que puedan diagnosticar o describir su nivel de cansancio. La mejor medida del cansancio proviene de su propio informe a su médico o enfermera. Usted puede describir su nivel de cansancio como ninguno, leve, moderado o intenso, o puede usar una escala del 1 al 10 en la que 0 significa nada de cansancio y 10 significa el peor cansancio que pueda imaginar.

Durante el tratamiento contra el cáncer, usted puede sentir que se cansa con más facilidad, debido a que su cuerpo está utilizando más energía para poder manejar las exigencias del cáncer y del tratamiento. La tensión relacionada con su enfermedad, los traslados diarios para recibir el tratamiento y los efectos de la radiación en las células normales también pueden contribuir al cansancio.

La mayoría de las personas empiezan a sentirse cansadas al cabo de unas semanas de haber recibido la radioterapia, y el cansancio suele empeorar a medida que avanza el tratamiento.

La causa del cansancio relacionado al cáncer no siempre puede asimilarse de forma clara. No obstante, si se conoce la causa del cansancio, el tratamiento será dirigido a la causa. Por ejemplo, si se piensa que la anemia (recuento bajo de glóbulos rojos) contribuye a los síntomas del cansancio, ésta será tratada. En otros pacientes, el tratamiento podría incluir la corrección del desbalance de líquidos y minerales en la sangre. Tanto la actividad física como el tratamiento de problemas del sueño y la corrección de los problemas de nutrición parecen aliviar el cansancio. La actividad física en particular puede influir considerablemente. La educación y la asesoría forman parte del tratamiento y ayudan al paciente a aprender cómo conservar las energías, reducir el estrés y usar la distracción para enfocarse en cosas que no sea el cansancio.

Al entender su cansancio, usted puede sobrellevarlo mejor y reducir su angustia. Con frecuencia, un familiar puede ayudarle a que hable con su equipo de atención médica sobre su cansancio y cómo éste le afecta. El mejor enfoque es aprender sobre el cansancio antes de que lo tenga.

El cansancio se disipará gradualmente después de que se haya finalizado con el tratamiento. Hasta ese momento, hay algunas cosas que puede hacer para ayudar a lidiar con el mismo:
• Haga una lista de sus actividades normales en orden de importancia para usted. Trate de hacer las actividades importantes primero o cuando usted tengan más energía.
• Establezca una rutina diaria estructurada.
• Pida ayuda y delegue tareas cuando le sea posible.
• Coloque cerca de usted las cosas que usa con frecuencia de manera que las alcance fácilmente para ahorrarle energías.
• Use métodos para reducir el estrés, tales como la respiración profunda, la visualización, la meditación, la oración, hablar con otras personas, leer, oír música, pintar o cualquier otra actividad que le resulte placentera.
• Lleve un diario.
• Lleve un equilibro entre el descanso y las actividades. Evite pasar demasiado tiempo en cama, lo cual puede hacerle sentir débil. Programe las actividades de tal forma que tenga suficiente tiempo para descansar. La mayoría de las personas encuentran que los periodos breves de descanso pueden ser más efectivos que uno prolongado.
• Hable con su médico sobre cómo mantener bajo control cualquier dolor, náusea o depresión.
• Antes de comenzar un programa de ejercicios, consúltelo con su médico.
• Siga una dieta balanceada que contenga proteínas (carnes, leche, huevo y frijoles) y tenga un consumo diario suficiente de agua, a menos que reciba otras indicaciones.

Infórmele a su médico o enfermera sobre su cansancio y hable con ellos si:
• Su cansancio no mejora, si continúa regresando o se torna muy intenso.
• Está más cansado de lo normal durante o después de una actividad.
• Se siente cansado y no es a causa de una actividad.
• Su cansancio no se alivia con reposo ni durmiendo.
• Se confunde o no puede concentrarse.
• No puede levantarse de la cama durante más de 24 horas.
• Su cansancio interrumpe su vida social o su rutina diaria.


¿Qué puedo hacer con respecto a la caída del cabello?

La radioterapia puede causar la caída del cabello (alopecia), pero sólo en el área que ha sido tratada. Por ejemplo, si usted recibe el tratamiento en la cadera, no perderá el cabello de la cabeza. Sin embargo, la radiación dirigida al área de la cabeza puede hacer que usted pierda el cabello parcial o totalmente.

Aunque a la mayoría de los pacientes le crece el cabello de nuevo después de que finalizan las sesiones del tratamiento, le es muy difícil aceptar la pérdida de cabello. Cuando le vuelve a crecer, probablemente será más fino o tendrá una textura diferente a la que tenía antes del tratamiento. Si tiene alguna otra duda acerca de la caída del cabello, pregunte a su médico o enfermera.

Después de la caída del cabello, puede ser que su cuero cabelludo esté más sensible, y que usted quiera cubrirse la cabeza mientras se está tratando. Deberá usar un sombrero o un pañuelo para protegerse la cabeza mientras esté expuesto al sol. Si prefiere usar una peluca o un tupé, asegúrese de que el forro no le irrite el cuero cabelludo. Su oficina local de la Sociedad Americana del Cáncer puede ayudarle a conseguir una peluca o un sombrero. Puede que quiera revisar si el costo de lo que utiliza para cubrirse la cabeza es un gasto que puede deducirse de los impuestos o si está cubierto por su seguro de salud.


¿Se afectarán mis recuentos sanguíneos?

No obstante de ser raro, la radioterapia puede causar recuentos bajos de glóbulos blancos, así como niveles bajos de plaquetas. Estas células sanguíneas ayudan al cuerpo a combatir las infecciones y evitan la pérdida de sangre. Si sus pruebas de sangre muestran este efecto secundario, el tratamiento podría ser retrasado aproximadamente una semana hasta que los niveles de células sanguíneas se normalicen. Es más probable que este efecto secundario se presente si usted además está recibiendo quimioterapia.


¿Tendré problemas para comer?

La radiación a la cabeza y cuello, o a partes del sistema digestivo puede producir problemas para comer y para la digestión. Puede que pierda el interés por la comida durante el tratamiento. Incluso si no siente hambre, debe procurar comer alimentos altos en proteínas y calorías. Los médicos han descubierto que los pacientes que se alimentan bien pueden manejar mejor sus tratamientos contra el cáncer y los efectos secundarios.

Sobrellevar los problemas de alimentación a corto plazo puede ser más fácil de lo que usted espera. Existen guías y folletos de recetas para los pacientes que necesitan ayuda con sus problemas de alimentación.

Si usted tiene dificultad para tragar, dígaselo a su médico o enfermera. Ciertos medicamentos pueden ser útiles si siente dolor al masticar o tragar. Puede que su médico recomiende también una dieta de líquidos. Hay muchas bebidas nutricionales están en diferentes sabores y disponibles sin receta médica en supermercados y farmacias, o usted mismo puede prepararlas. También pueden combinarse con otros alimentos o añadirse a los batidos de leche (licuados o malteadas).

A continuación se sugieren algunas maneras para fomentar su apetito cuando usted no sienta deseos de comer y para aprovechar al máximo los momentos en que sienta deseos de comer.
• Coma cuando tenga hambre, aunque no sea hora de comer.
• Ingiera cinco o seis porciones pequeñas de comida durante el día, en lugar de dos o tres comidas grandes.
• Varíe su dieta y pruebe nuevas recetas. Si usted disfruta comiendo en compañía de alguien, trate de comer con familiares o amigos, o bien escuche la radio o vea la televisión.
• Cuando tenga ánimo para hacerlo, prepare varias comidas sencillas y guárdelas en el congelador para comerlas posteriormente. Cuando cocine, prepare más alimentos para que puede comer de nuevo sin tener que cocinar.
• Disponga de bocadillos saludables a su alcance para comerlos cuando le apetezcan.
• Si otras personas le ofrecen cocinar para usted, permítales que lo hagan, y no sienta timidez para expresarles lo que le gustaría comer.
• Si nadie vive con usted, quizá sea conveniente coordinar para recibir comida a domicilio a través del programa "Comidas sobre Ruedas" (“Meals on Wheels”). Pregunte a su médico o enfermera, o bien comuníquese con la oficina local de la Sociedad Americana del Cáncer, para informarse acerca de este programa.
• Si usted consume bebidas alcohólicas, consulte al médico si debe dejar de hacerlo durante el tratamiento, y si esto puede interferir con algún medicamento que esté tomando.

Si usted sólo puede comer pequeñas porciones de comida, aumente las calorías por ración haciendo lo siguiente:
• Añada mantequilla o aceite de oliva.
• Mezcle las sopas de crema (enlatadas) con leche, o con leche y crema (mitad y mitad), en lugar de agregarles agua.
• Tome batidos de leche o suplementos alimenticios en forma líquida entre comidas.
• Agregue salsa de crema o queso derretido a sus vegetales favoritos.

Algunas personas toleran grandes cantidades de líquido, aunque no sientan deseos de comer comidas sólidas. Si éste es su caso, trate de aprovechar al máximo cada vaso enriqueciendo las bebidas con leche en polvo, yogur, miel o bebidas nutricionales.



¿Cómo me sentiré emocionalmente?

Muchos pacientes se sienten cansados debido a la radioterapia, la cual puede afectar sus emociones. También usted pudiera sentir depresión, miedo, ira, frustración, soledad o desamparo.

Puede que resulte útil asistir a un grupo de apoyo de personas con cáncer. Pregunte a su médico o llame a la Sociedad Americana del Cáncer para informarse sobre cómo puede ponerse en contacto con otras personas que tienen los mismos problemas e inquietudes.


¿Hay efectos secundarios de largo plazo de los que debería estar pendiente?

Durante y justo después de la radioterapia, puede que sea difícil pensar en términos de años en el futuro. Sin embargo, dependiendo del tipo de tratamiento y de la ubicación del cáncer, puede que haya efectos a largo plazo (algunos de éstos se describen con mayor detalle en la siguiente sección). Incluso cuando los problemas a largo plazo son menos comunes que los efectos a corto plazo, éstos aún deben tenerse en cuenta al tomar decisiones acerca de la radioterapia.

Por ejemplo, la radiación al área del pecho puede afectar a los pulmones o al corazón. En algunas personas esto puede causar cicatrización, lo cual puede afectar la capacidad de la persona para realizar actividades físicas. La radiación al abdomen o pelvis puede originar problemas de vejiga, intestinos o sexuales en algunas personas. La radiación en ciertas áreas también puede originar acumulación de líquido e inflamación de un brazo o pierna, una condición conocida como linfedema.

Algo que a muchas personas les inquieta es el aumento del riesgo posible de desarrollar un segundo cáncer en el futuro. Dicho incremento del riesgo es menor, no obstante, real.

La relación entre la radiación y el cáncer fue percibida hace muchos años en estudios en sobrevivientes de bombas atómicas, en trabajadores expuestos a radiaciones en sus trabajos y en pacientes tratados con radioterapia. Por ejemplo, se reportó que las mujeres jóvenes que recibieron radiación en todo el cuerpo para tratamiento contra la enfermedad de Hodgkin presentaron un incremento del riesgo para el cáncer del seno y otros casos de cáncer más adelante (este tratamiento ya no es común). Algunos casos de leucemia están relacionados a la exposición a radiación y normalmente se desarrollan dentro de unos años tras la exposición. Este riesgo llega a su máximo punto entre los cinco y nueve años, después de la exposición a radiación y luego disminuye lentamente. Se ha mostrado que toma mucho tiempo el desarrollo de otros tipos de cáncer tras la exposición a la radiación. La mayoría no sucede hasta al menos 10 años tras la exposición, y en algunos casos se diagnostican a los 15 o más años después.

Las técnicas de radioterapia han estado mejorando de manera constante durante las últimas décadas. Los tratamientos ahora combaten los cánceres de forma más precisa, y ahora se sabe más sobre la selección de las dosis de radiación más eficaces. Se espera que estos avances reduzcan el número de cánceres subsecuentes como consecuencia de la radioterapia. El riesgo de cánceres subsecuentes generalmente es bajo y debe sopesarse contra los beneficios que se obtienen de los tratamientos con radiación.

Hable con su médico antes de comenzar la radioterapia para asegurarse que está consciente de los posibles efectos a largo plazo de la radioterapia. Esto puede ayudarle a tomar una decisión informada sobre la radiación, al igual que para saber sobre los síntomas a los que debe permanecer atento tras el tratamiento.


Control de los efectos secundarios del tratamiento hacia partes del cuerpo específicas

¿Qué efectos secundarios puede que ocurran con la radiación que se administra en el área de la cabeza y el cuello?


Algunas personas que reciben radiación en la cabeza y el cuello experimentan enrojecimiento e irritación en la boca. También presentan dificultad para tragar, se les reseca la boca, sienten cambios en el gusto (percepción del sabor) o padecen de náusea. Además, pueden surgir otros efectos secundarios, tales como pérdida del sentido del gusto, dolores de oído e hinchazón. Puede que pierda el cabello, que cambien la textura de su piel y que su mandíbula se sienta rígida.

Si usted recibe radioterapia en la cabeza o el cuello, deberá tomar medidas para cuidar sus dientes, encías, boca y garganta.

A continuación se ofrecen algunas recomendaciones que pueden ayudarle a manejar los problemas de la boca:
• Evite las comidas muy condimentadas y alimentos duros tales como vegetales crudos, galletas de soda y nueces.
• No coma ni tome alimentos que estén muy calientes o muy fríos.
• No fume, no mastique tabaco y no ingiera bebidas alcohólicas, ya que el tabaco y el alcohol pueden irritar aún más las llagas de la boca.
• Evite los bocacillos con alto contenido de azúcar.
• Pida a su médico o enfermera que le recomiende un buen enjuague bucal; el alcohol que algunos de éstos contienen reseca los tejidos de la boca.
• Enjuáguese la boca con agua tibia salada cada una a dos horas, según sea necesario.
• Tome sorbos de bebidas frías con frecuencia durante el día.
• Coma caramelos o mastique chicle sin azúcar para ayudar a mantener la boca húmeda.
• Las comidas con salsas o cremas son más fáciles de tragar.
• Consulte a su médico o enfermera sobre medicamentos que traten las llagas en la boca y para el control del dolor al comer.


Si estas medidas no son suficientes para aliviar el problema, consulte a su dentista acerca de la saliva artificial. La resequedad de la boca puede seguir siendo un problema aún después que termine el tratamiento.

El cuidado dental


El tratamiento de radiación en la cabeza y el cuello puede aumentar las probabilidades de que surjan caries. El cuidado dental con el objetivo de prevenir ciertos problemas forma parte importante de su tratamiento. Antes de comenzar la radioterapia, concerte una cita con su dentista para un examen dental completo. Pida a su dentista que hable con su oncólogo de radiación antes de que comiencen sus sesiones de tratamiento. Si tiene problemas dentales, su dentista puede que le sugiera extraer las piezas dentales afectadas antes de comenzar el tratamiento. La radiación (y la resequedad de la boca) puede dañarlas al punto en que luego requerirán ser extraídas cuando resulte más difícil hacerlo.

Si usted usa dentadura postiza, puede ser que ya no le quede bien debido a la hinchazón de las encías. Si la dentadura le produce lesiones en las encías, éstas se pueden infectar, por lo que posiblemente tenga que dejar de usarla hasta que termine la radioterapia.

Es probable que su dentista quiera verle durante la radioterapia para que le hable sobre el cuidado de la boca y los dientes, así como para ayudarle aliviar cualquier irritación. Lo más probable es que le indique lo siguiente:
• Lávese los dientes y las encías con un cepillo dental suave después de las comidas, y por lo menos una vez más al día.
• Use pasta dental con fluoruro que no contenga abrasivos.
• Una vez al día, use hilo dental no encerado para limpiarse con cuidado los espacios entre los dientes.
• Si su dentista lo recomienda, use una solución o tableta efervescente después de cepillarse los dientes para ver el sarro que no se haya eliminado.
• Enjuáguese bien la boca con agua fresca o una solución de bicarbonato de sodio después de cepillarse los dientes. Use una cucharadita de bicarbonato de sodio en un litro de agua.
• Aplíquese fluoruro de manera periódica, según lo indique su dentista.


¿Qué efectos secundarios puede que ocurran con la radioterapia al cerebro?

La radiocirugía estereotáxica a menudo se usa cuando el cáncer se ha propagado sólo a algunos lugares en el cerebro. Los efectos secundarios varían dependiendo a dónde se dirige la radiación. Hable con su oncólogo en radiación sobre a lo que debe prestar atención y cuándo llamar para recibir ayuda.

Algunas veces se trata todo el cerebro con radiación cuando el cáncer se ha propagado a muchos lugares. La radiación a todo el cerebro puede causar algunos de los siguientes efectos secundarios:
• Dolores de cabeza.
• Inflamación del cerebro.
• Pérdida del cabello.
• Náusea.
• Vómitos.
• Cansancio.
• Pérdida de la audición.
• Cambios en la piel y el cuero cabelludo.
• Dificultad con la memoria y el lenguaje.
• Convulsiones.

Por lo general, los medicamentos se administran para prevenir la inflamación del cerebro, aunque es importante informar a su médico si padece de dolores de cabeza y otros síntomas. Los efectos tardíos (usualmente uno o dos años más tarde) de la radiación a todo el cerebro pueden ser causados por la muerte de tejido cerebral, e incluye problemas graves, como pérdida de memoria, síntomas parecidos a los del derrame cerebral y pobre función cerebral.


¿Qué efectos secundarios puede que ocurran con la radiación que se administra en el área del pecho y los senos?

El tratamiento de radiación que se administra en el área del pecho puede que cause problemas al tragar, tos y dificultad para respirar. Si se le presentan estos efectos secundarios, asegúrese de informarlo a su médico o enfermera.

Si usted recibe radiación después de una tumorectomía o mastectomía debido a cáncer del seno, trate de no usar un sostén, siempre que le sea posible. Si no le es posible, póngase un sostén de algodón suave y sin alambres para evitar que se le irrite la piel. Si siente los hombros entumecidos, pregunte a su médico o enfermera acerca de los ejercicios que le pueden ayudar a mover libremente los brazos.

Otros efectos secundarios incluyen la irritación e hinchazón en los senos debido a la acumulación de líquido en el área tratada. Estos efectos secundarios probablemente desaparezcan en uno a dos meses después de que termine la radioterapia. Si la acumulación de líquido le sigue causando malestar (una condición conocida como linfedema), pregunte a su médico qué puede hacer.

La piel puede tomar un color rojizo o bronceado, lo que probablemente desaparecerá uno o dos meses después de finalizar la radiación.

La radioterapia después de una tumorectomía también puede causar otros cambios en el seno después de la terapia. Su piel puede volverse más oscura, y sus poros pueden agrandarse y ser más notables. La piel pudiera estar más o menos sensible, y más firme y pesada que antes del tratamiento. A veces, el tamaño del seno cambia; puede volverse más grande debido a la acumulación de líquido o más pequeño a causa del desarrollo de tejido fibroso. Muchas mujeres experimentan poco o ningún cambio en el tamaño del seno. Estos efectos secundarios pueden continuar por un año o más después del tratamiento.

Si su radioterapia incluye implantes radiactivos, puede ser que note sensibilidad o rigidez en el seno. Una vez retirados los implantes, es probable que presente algunos de los mismos efectos que se producen con el tratamiento de radiación externa. Si esto ocurre, siga la recomendación ofrecida anteriormente e informe a su médico acerca de cualquier problema que persista.

Al cabo de 12 meses, no deberá experimentar cambios nuevos. Si nota cambios en cuanto a tamaño, forma, apariencia o textura del seno transcurrido este tiempo, notifíquelo a su médico de inmediato.

Cuando las sesiones del tratamiento de radiación incluyen el área del pecho, los pulmones pueden resultar afectados. Un cambio inicial es la disminución de los niveles de surfactante, la sustancia que ayuda a mantener abiertas las vías respiratorias. Esto impide que los pulmones se expandan en su totalidad lo cual puede causar tos y dificultades para respirar. Estos síntomas a veces son tratados con esteroides.

Un posible efecto secundario tardío de la radiación a los pulmones es la fibrosis (endurecimiento o formación de cicatrices). Cuando esto sucede, los pulmones no pueden inflarse totalmente para tomar aire. Si una gran parte de los pulmones es tratada con radiación, estos cambios pueden causar dificultades para respirar, así como una menor capacidad para la actividad física.


¿Qué efectos secundarios puede que ocurra con la radiación que se administra en el área del estómago y el abdomen?

Si su tratamiento de radiación se administra en el área del estómago o parte del abdomen, usted pudiera presentar vómitos, náuseas o diarrea. Su médico puede recetarle medicinas para ayudar a aliviar estos problemas. Hable con su médico o enfermera sobre cualquier remedio que usted esté considerando tomar durante su tratamiento.


Métodos para controlar la náusea


algunos pacientes informan que sienten náusea por unas horas después de la radioterapia. Si usted tiene este problema, permanezca varias horas sin comer antes del tratamiento. Es posible que logre controlar mejor la náusea si tiene el estómago vacío. Después del tratamiento, espere una o dos horas antes de comer. Si el problema persiste, consulte al médico sobre medicamentos para controlar la náusea, y asegúrese de tomarlo como le sea recetado.

Si se presentan náuseas antes del tratamiento, coma un bocadillo fácil de digerir, por ejemplo, pan tostado o galletas, y trate relajarse lo más posible. A continuación se ofrecen algunas recomendaciones que le pueden ayudar a tolerar mejor el malestar estomacal:
• Siga cualquier dieta especial que su médico o dietista le haya indicado.
• Coma porciones pequeñas.
• Ingiera alimentos frecuentemente, y trate de comer y tomar líquidos lentamente.
• Evite las comidas fritas o con un alto contenido de grasa.
• Tome bebidas frías entre comidas.
• Coma alimentos que tengan un aroma ligero y que puedan servirse fríos o a temperatura ambiente.
• En caso de malestares estomacales fuertes, haga una dieta de líquidos claros (caldo y jugos) o de alimentos fáciles de digerir, tales como pan tostado y gelatina.
• Aprenda técnicas de relajación y practíquelas cuando tenga náuseas.


Métodos para tratar la diarrea

la diarrea comienza con mayor frecuencia tras unas semanas de haber comenzado la radioterapia. Puede que su médico le recete algún medicamento o le dé unas indicaciones específicas para ayudarle con este problema. También puede que le recomiende algunos cambios en su alimentación, como:
• Tan pronto como comience la diarrea, o cuando sienta que va a empezar, haga una dieta de líquidos claros (agua, té ligero, jugo de manzana, néctar de melocotón, caldos, paletas de hielo, gelatina).
• Evite los alimentos ricos en fibra o que puedan causar gases o retortijones, tales como frutas y vegetales crudos, café, frijoles, repollo, cereales y pan integral, dulces y comidas picantes.
• Ingiera frecuentemente porciones pequeñas de comida.
• Evite la leche y los productos lácteos, si le irritan los intestinos.
• Cuando comience a sentirse mejor, trate de comer porciones pequeñas de alimentos bajos en fibra, tales como arroz, plátano (guineo), puré de manzana, yogur, puré de papa, requesón bajo en grasa y pan tostado.
• Asegúrese de consumir suficiente potasio (plátano, papas, albaricoques, duraznos), un mineral importante que se pierde cuando se tiene diarrea.

La planificación de la dieta es parte importante del tratamiento de radiación, cuando se administra en el área del estómago y el abdomen. Recuerde que estos problemas disminuirán considerablemente cuando finalice el tratamiento. Mientras tanto, ingiera alimentos de alto valor nutricional en varias porciones de comidas pequeñas para que reciba suficientes calorías, vitaminas y minerales.


¿Qué efectos secundarios puede que ocurran con la radioterapia de la pelvis?

Si usted recibe radioterapia en cualquier parte de la pelvis, podría padecer de uno o más de los problemas digestivos ya descritos. Además puede que tenga algo de irritación en su vejiga, lo cual puede ser molesto y hacer que tenga que orinar con frecuencia.

Efectos en la fertilidad de la mujer

No trate de quedar embarazada mientras recibe radioterapia debido a que la radiación puede afectar al feto. Las mujeres deben consultar con su médico sus opciones de control de la natalidad y la manera en que la radiación puede afectar su fertilidad. Si usted está embarazada, infórmeselo a su médico antes de comenzar el tratamiento.

Las mujeres que reciben radioterapia en el área de la pelvis puede que dejen de menstruar y tener otros síntomas de la menopausia, dependiendo de la dosis de radiación que reciban. El tratamiento también puede causar picazón, ardor y resequedad en la vagina. Informe a su médico sobre estos síntomas para que le indique cómo puede aliviar estos efectos secundarios.

Efectos en la fertilidad del hombre

La radioterapia administrada en un área que incluya los testículos puede reducir tanto el número de espermatozoides como la capacidad de fecundación de éstos. Sin embargo esto no significa que no pueda ocurrir un embarazo. Si usted quiere tener hijos y le preocupa la reducción de su fertilidad, hable con su médico antes de comenzar el tratamiento. Una opción puede ser el almacenamiento con antelación de su esperma.

Además de las investigaciones que han estudiado a sobrevivientes de bombas atómicas, existe poca información sobre los efectos de la radiación en los hijos de hombres que fueron concebidos durante o después de haber sido expuestos a la radiación. Debido al riesgo incierto, los médicos a menudo recomiendan a los hombres evitar concebir un hijo durante y después de varias semanas del tratamiento del cáncer, especialmente si se administró radiación al área genital o al área adyacente.

Las relaciones sexuales

Con algunos tipos de radioterapia en donde está involucrada la pelvis, puede que hombres y mujeres noten algún cambio en su capacidad de disfrutar del sexo o una disminución en su apetito sexual.

Durante la radioterapia en el área de la pelvis, se recomienda a algunas mujeres no tener relaciones sexuales en las que haya coito (penetración) o puede que les resulte doloroso. Lo más probable es que usted pueda reanudar las relaciones sexuales pocas semanas después de concluir el tratamiento, pero consúltelo con su médico primero. Algunos tipos de tratamiento puede que tengan efectos a más largo plazo, como la cicatrización que podría afectar la elasticidad de la vagina durante el coito. Una vez más, su médico puede ofrecerle algunas recomendaciones si esto ocurre. Además, usted puede obtener más información en el documento de la Sociedad Americana del Cáncer “La sexualidad y el cáncer: para la mujer que tiene cáncer y su pareja”.

Puede que la radiación afecte las terminales nerviosas que controlan la capacidad en el hombre de tener una erección. Si un hombre está recibiendo radioterapia mediante un implante permanente, deberá consultar con su médico la necesidad de tomar medidas de seguridad tales como el uso de preservativos. Si ocurren problemas con la erección, por lo general suceden de forma gradual por el transcurso de muchos meses o años. Si este asunto le preocupa, hable con el médico acerca de otras opciones de tratamiento. Además, usted puede obtener más información en el documento de la Sociedad Americana del Cáncer “La sexualidad y el cáncer: para el hombre que tiene cáncer y su pareja”.


¿Limitarán los efectos secundarios mi actividad?


Es posible. Sin embargo, lo que usted pueda o no pueda hacer depende de cómo se sienta. Algunos pacientes pueden ir al trabajo o disfrutar de actividades de esparcimiento mientras reciben la radioterapia. Otros necesitan más descanso de lo acostumbrado y reducen sus actividades. Es posible que su médico le sugiera limitar las actividades que podrían irritar el área tratada.


Atención de seguimiento

¿Qué significa "seguimiento"?


Independientemente del tipo de cáncer que usted haya tenido, después que finalice su radioterapia, aún necesitará exámenes periódicos para observar su evolución y ayudarle a lidiar con cualquier problema que surja. Esta fase del tratamiento se conoce como cuidado de seguimiento. Incluye la verificación de los resultados de su tratamiento, aunque también puede comprender tratamientos adicionales contra el cáncer, rehabilitación y orientación. Puede requerir consultas periódicas con su médico de cabecera, cirujano, médico oncólogo (un médico especializado en tratar pacientes que reciben quimioterapia) y oncólogo de radiación. Su cuidado de seguimiento dependerá del tipo de cáncer que usted tenga, así como de otros tratamientos que haya recibido o vaya a recibir.

Después de la radioterapia, usted debe hacerle las siguientes preguntas a su médico:
• ¿Cuándo podré reintegrarme a mis actividades normales?
• ¿Con qué frecuencia debo llevar a cabo el seguimiento?
• ¿Qué pruebas se me harán y por qué?
• ¿Para cuáles síntomas o efectos secundarios debo estar atento?
• ¿Cuándo podré usar una prótesis o someterme a una cirugía reconstructiva?
• ¿Es necesario que mantenga los cambios en mi dieta?
• ¿Cuándo podré reanudar mi actividad sexual o quedar embarazada?

El cuidado después de la radioterapia

Durante un corto tiempo, después de la terapia, usted deberá continuar con algunos de los cuidados especiales que tuvo durante el tratamiento. Por ejemplo, si tiene problemas en la piel una vez finalizado el tratamiento, sea cuidadoso con la piel del área tratada hasta que toda señal de irritación haya desaparecido. Puede que necesite tiempo adicional para descansar mientras se recuperan los tejidos sanos. Es posible que necesite limitar sus actividades para conservar su energía y no trate de reanudar por completo sus actividades de inmediato.

Terapia de seguimiento para el dolor

Algunos pacientes necesitan ayuda para controlar el dolor que continúa después de la radioterapia. A menos que su médico indique lo contrario, no utilice almohadillas eléctricas ni compresas calientes para aliviar el dolor en ninguna de las áreas que se haya tratado con radiación. Hable con su médico o enfermera y descríbale lo más detalladamente posible el lugar y el tipo de dolor. Continúe colaborando con su equipo de atención al cáncer hasta que puede lograr que el dolor esté bajo control.


¿Cuándo debo llamar al médico?

Después del tratamiento, es probable que usted conozca mejor su cuerpo y los cambios leves que sentirá cada día. Si usted experimenta alguno de los problemas que aparecen a continuación, consulte a su médico inmediatamente:
• Dolor constante, especialmente si lo siente siempre en el mismo lugar.
• Masas, abultamiento o hinchazón.
• Náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del apetito o dificultad para tragar.
• Pérdida de peso inexplicable.
• Fiebre o tos persistente.
• Erupciones, moratones (hematomas) o pérdida de sangre anormales.
• Cualquier otro signo que le haya mencionado su médico o enfermera.

¿Cuándo podré regresar al trabajo?

Si ha dejado de trabajar, podrá regresar al trabajo tan pronto como usted y el médico consideren que está en condiciones de hacerlo, aunque esté recibiendo la radioterapia. Si su trabajo requiere levantar objetos o realizar actividades físicas fuertes, puede ser que deba cambiar su rutina hasta que haya recuperado las fuerzas.

Cuando esté listo para regresar, infórmese acerca de sus derechos en relación con el trabajo y el seguro de salud. Si tiene alguna pregunta con respecto a su empleo, comuníquese con la oficina local de la Sociedad Americana del Cáncer, llamando al 1-800-227-2345.


Glosario

Estas son palabras que quizá usted escuche durante el tratamiento por su equipo de atención médica.

acelerador lineal (linear accelerator): máquina que genera radiación de alta energía para tratar cánceres mediante electricidad para formar un rayo de partículas subatómicas de rápido movimiento. También llamado acelerador lineal de megavoltaje (MeV) o linac.

alopecia (alopecia): pérdida del cabello.

anestesia (anesthesia): pérdida de la sensibilidad, sensación o conciencia como resultado del uso de ciertos medicamentos o gases. También se usa para describir el medicamento o gas que provoca esto.

antieméticos (anti-emetic): medicamento para prevenir o controlar las náuseas o los vómitos.

atención paliativa (palliative care): tratamiento destinado a aliviar los síntomas causados por el cáncer, más que en la cura en sí. El cuidado paliativo puede ayudar a las personas a vivir más cómodamente.

biopsia (biopsy): extirpación de una muestra de tejido que se examina bajo el microscopio para determinar si existen células cancerosas.

braquiterapia (brachytherapy): tratamiento de radiación interna que consiste en el implante de material radiactivo directamente en el tumor o cerca de éste. También se le llama radioterapia interna.

braquiterapia en dosis altas (high-dose-rate (HDR) brachytherapy): tipo de radiación interna en la que la fuente radiactiva permanece colocada sólo por unos minutos y luego se retira. Puede que esto sea repetido por varias ocasiones durante algunos días o semanas. También se conoce como radioterapia remota en altas dosis de carga remanente.

campo de tratamiento o puerto (treatment field or port): lugar del cuerpo al cual se dirige el rayo de radiación.

cáncer (cancer): término general usado para designar más de 100 enfermedades que se caracterizan por el crecimiento anormal y descontrolado de células que pueden invadir y destruir los tejidos sanos.

catéter (catheter): tubo delgado y flexible a través del cual entran o salen líquidos u otra materia del cuerpo.

centigray (cGy): medida preferida para referirse a la cantidad de la dosis de radiación absorbida por el cuerpo (1cGy=1 rad).

dietista / dietista registrado (dietitian / registered dietitian): profesional que planifica programas de alimentación balanceada, incluyendo dietas especiales para satisfacer las necesidades de personas con diferentes condiciones médicas.

dosimetrista (dosimetrista): persona que planifica y calcula la dosis de radiación apropiada para un tratamiento.

enfermera de radioterapia (radiation therapy nurse): enfermera registrada que tiene preparación especial en oncología y radioterapia.

físico de radiación (radiation physicist): persona capacitada para asegurarse que la máquina de radiación emita la cantidad correcta al área de tratamiento. Trabaja junto con el oncólogo de radiación y el dosimetrista para diseñar, planificar y calcular la dosis de radiación apropiada para el tratamiento.

fisioterapeuta (physical therapist): profesional de la salud que apoya a los pacientes para que utilicen ejercicios y otros métodos para restaurar o mantener la fuerza, la movilidad y el funcionamiento del cuerpo del paciente.

fraccionamiento (fractionation): división de la dosis total de radiación en dosis menores para disminuir el daño a los tejidos sanos.

fracciones (fractions): dosis de radiación divididas y menores que se administran cada día.

glóbulos blancos (white blood cells): células sanguíneas que ayudan al cuerpo a defenderse contra la infección. También llamado leucocitos.

implante, radiactivo (implant, radioactive): una pequeña fuente o contenedor de material radiactivo colocado en el cuerpo ya sea adentro o cerca del cáncer. (Vea también braquiterapia).

inmunoterapia (immune therapy): tratamiento que hace uso del sistema inmunológico para combatir la infección y enfermedad. También se conoce como terapia o tratamiento biológico.

maligno (maligno): canceroso.

metástasis (metastasis): la propagación de las células cancerosas hacia áreas distantes del cuerpo por medio del sistema linfático o del torrente sanguíneo. También usado para describir el área a dónde se ha propagado el cáncer.

oncología (oncology): especialidad médica dedicada al diagnóstico y tratamiento del cáncer.

oncólogo (oncologist): médico especializado en la atención de personas que padecen de cáncer.

oncólogo médico (medical oncologist): médico especializado en el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Además, se especializa en el uso de la quimioterapia y de otros medicamentos para tratar el cáncer.

oncólogo radiólogo (radiation oncologist): médico que se especializa en el uso de radiación para tratar el cáncer.

plaquetas (platelets): fragmentos de células sanguíneas especiales que ayudan a detener la pérdida de sangre.

prótesis (prosthesis): reemplazo artificial de una parte del cuerpo.

puerto (también área de tratamiento): zona del cuerpo a través de la cual se dirige la radioterapia externa para llegar al tumor.

quimioterapia (chemotherapy): uso de cierto tipos de medicamentos para tratar el cáncer. También usado para describir a los medicamentos en sí.

rad (rad): abreviatura en inglés que significa "dosis de radiación absorbida"; un término que se usaba en el pasado para referirse a la medida de la cantidad de radiación absorbida por el cuerpo (100 rad = 1 gray).

radiación (radiation): energía transmitida por ondas o por una corriente de partículas. Los tipos de radiación usados para tratar el cáncer son los siguientes: rayos X, rayos de electrones, partículas alfa y beta, y rayos gamma. Entre las sustancias radiactivas se incluyen formas de cobalto, radio, iridio, cesio, yodo, estroncio, samario, fósforo y paladio.

radiación acelerada (accelerated radiation): programación de las sesiones de radiación en la que la dosis total se administra durante un lapso de tiempo más corto (en contraste con la radiación hiperfraccionada).

radiación externa (external radiation): radioterapia que usa una máquina colocada fuera del cuerpo para apuntar rayos de alta energía hacia las células cancerosas.

radiación hiperfraccionada (hyperfractionated radiation): programación de sesiones de radiación en la que se administran dosis más pequeñas y más de una vez por día pero la longitud total del tratamiento es la misma (en contraste con la radiación acelerada).

radiación interna (internal radiation): tipo de radiación en la cual una sustancia radiactiva se implanta adentro o cerca del área que necesita tratamiento. También llamada braquiterapia.

radiación intersticial (interstitial radiation): tipo de radiación interna en la que una fuente radiactiva (implante) se coloca directamente en el tejido (no en una cavidad del cuerpo).

radiación intracavitaria (intracavitary radiation): tipo de radiación interna en la que una fuente radiactiva (implante) se coloca en una cavidad del cuerpo, tal como la vagina.

radiación intraoperatoria (intraoperative radiation): tipo de radiación externa que se utiliza para administrar una dosis alta de radiación al tumor y al tejido que lo rodea, mientras se realiza la cirugía.

radiación no sellada (unsealed radiation): radioterapia interna administrada mediante la inyección de una sustancia radiactiva en el torrente sanguíneo o en una cavidad del cuerpo, o por vía oral. Esta sustancia no se sella dentro de un contenedor.

radiofármacos (radiopharmaceuticals): sustancias radiactivas que se administran por vía oral o por vena. Se acumulan en el área del tumor y ayudar a detener su crecimiento. También llamados radionúclidos.

radiólogo (radiologist): médico especializado en leer e interpretar radiografías de diagnóstico, así como para llevar a cabo procedimientos radiográficos especializados.

radiorresistencia (radio-resistance): capacidad de las células de no ser afectadas por la radiación.

radiosensibilidad (radiosensitivity): sensibilidad de una célula, cancerosa o sana, a la radiación. Las células que se dividen con frecuencia son especialmente radiosensibles y son más afectadas por la radiación.

radioterapeuta (radiation therapist): persona especializada en operar el equipo que emite la radiación.

radioterapia (radiation therapy): uso de partículas subatómicas o rayos de alta energía que penetran el cuerpo para tratar las enfermedades.

radioterapia conformacional (conformal radiation therapy): nuevo tipo de tratamiento de radiación que usa una computadora especial para delinear el rayo de radiación para corresponder con la figura del tumor y así dirigir el rayo desde distintas direcciones. Esto reduce la cantidad de exposición de los tejidos sanos circundantes.

radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiation therapy [IMRT]): método avanzado de radioterapia conformacional en el que los rayos se dirigen desde varias direcciones y la intensidad (fuerza) de los rayos es controlada por computadoras. Esto permite que mayor radiación llegue al área de tratamiento mientras que se reduce la radiación a los tejidos sanos (vea también radioterapia conformacional).

rayo de electrones (electron beam): flujo de partículas de alta energía que son electrones que se usan para tratar el cáncer.

rayos gamma (gamma rays): rayos de alta energía que se originan de una fuete radiactiva como el cobalto-60.

rayos-X o radiografías (x-rays): forma de radiación que puede usarse ya sea a bajos niveles para reproducir una imagen del cuerpo en una película fotográfica, o a altos niveles para destruir las células cancerosas.

simulación (simulation): proceso en el que se utilizan imágenes radiográficas especiales para planificar el tratamiento de radiación, de tal manera que el área a tratar pueda ser localizada y marcada con precisión.

teleterapia (teletherapy): tratamiento en el cual la fuente de radiación está a cierta distancia del cuerpo (radiación externa).

terapia adyuvante (adjuvant therapy): tratamiento que se usa además del tratamiento principal (primario). La radioterapia a menudo es utilizada como adyuvante a la cirugía.

terapia biológica (biologic therapy): tratamiento que hace uso del sistema inmunológico para combatir la infección y enfermedad. También conocida como inmunoterapia o terapia inmunológica.

tomoterapia helicoidal (helical tomotherapy): nueva forma de radioterapia de intensidad modulada (IMRT por sus siglas en inglés) en la que la radiación se dirige desde una máquina en forma de rosca que se coloca en forma de espiral alrededor del cuerpo.

trabajador(a) social (social worker): profesional de la salud mental con una maestría en trabajo social. Puede ayudar a satisfacer necesidades médicas, psicológicas, sociales y educacionales.

tumor (tumor): protuberancia o masa de tejido anormal. Los tumores pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).

tumor benigno (benign tumor): tumor que no es canceroso.

 

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