u Tratamientos (REGRESAR)

Dependiendo del tipo de enfermedad, estos tratamientos se emplean solos o combinados, ya sea para controlar el crecimiento celular canceroso o para eliminar completamente la enfermedad.

u Cirugía

 

u Quimioterapia

 

u Radiación

 

u Terapia genética

 

u Inmunoterapia

 

u Terapias suplementarias

 

 

 

 :: Cirugía ::  
La cirugía es la forma más antigua de tratamiento del cáncer. Cerca del 60% de los pacientes de cáncer se someterán a cirugía, ya sea por sí misma o en combinación con otras terapias.

Hay siete tipos de cirugía de cáncer:

 

La cirugía preventiva se usa para evitar que el cáncer ocurra. Muchos cánceres de colon pueden evitarse extirpando los pólipos precancerosos antes de que se vuelvan malignos. Una mujer con un alto riesgo de cáncer de mama puede decidir que le extirpen sus senos en vez de preocuparse con contraer cáncer de mama en el futuro.

 

La cirugía de diagnóstico también se conoce como biopsia. En este procedimiento, el cirujano extirpa parte o todo un tumor para examinarlo y determinar si el crecimiento es canceroso. La biopsia puede realizarse de varias maneras, como ser:

 

Aspiración con aguja fina (FNA, sigla en inglés): se inserta una aguja en el tumor y se extrae material para ser inspeccionado bajo un microscopio.

 

Biopsia incisional o excisional: el paciente recibe anestesia local o regional para adormecer el área y se hace una pequeña incisión en la piel. El cirujano extirpa un trozo de un tumor grande (incisional) o toda la masa (excisional) para realizar más exámenes. Si el tumor está en el tórax o el abdomen se emplea anestesia general.

 

Cirugia de estadiaje: Cirugía para determinar la extensión de un cáncer. Algunas veces este procedimiento puede realizarse sin una incisión, utilizando pequeñas cámaras sujetas a un tubo flexible que se introduce en las aberturas naturales del cuerpo. Un endoscopio se usa en cavidades del cuerpo y órganos huecos como los pulmones, el tracto intestinal y urinario. Además de permitirle al cirujano examinar el área sospechosa, estos instrumentos pueden recoger una muestra de tejido. Un laparoscopio se usa para examinar la cavidad abdominal. Con la laparotomía se hace una pequeña incisión en la cavidad abdominal bajo anestesia general. Las laparotomías se usan cuando el área sospechosa no puede ser examinada por procedimientos menos invasivos.

 

La cirugía curativa implica simplemente la extracción de un tumor canceroso. Da mejores resultados en cánceres localizados que aún no se han propagado a otras partes del cuerpo y a menudo es seguida por radioterapia o quimioterapia para asegurarse de que todas las células cancerosas han sido extirpadas.

 

La cirugía de apoyo se emplea para ayudar a otros tratamientos anticancerosos. Por ejemplo, para suministrar la quimioterapia algunas veces se necesita que un dispositivo (de conexión) sea implantado bajo la piel.

 

La cirugía reconstituyente devuelve el cuerpo a su apariencia o funcionamiento normal o casi normal después de un tratamiento anticanceroso. La forma más común de este tipo de cirugía es la reconstitución de una mama después de una mastectomía. La reconstitución facial y los implantes testiculares son también ejemplos de cirugía reconstituyente.

 

La cirugía paliativa se usa sólo para aliviar el dolor, incapacidades u otras complicaciones que vienen con los cánceres avanzados. Puede mejorar la calidad de vida pero no es una cura o tratamiento anticanceroso.

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 :: Quimioterapia ::  
La quimioterapia usa medicamentos potentes para matar las células cancerosas, controlar su crecimiento o aliviar los síntomas de dolor. Puede implicar el uso de un medicamento o una combinación de dos o más medicamentos, dependiendo del tipo de cáncer y de su grado de progresión. La quimioterapia puede usarse en combinación con otros tratamientos, como ser la cirugía y la radiación, para asegurarse de que todas las células cancerosas han sido eliminadas.

La quimioterapia se administra de tres maneras:

Por vía intravenosa (IV) es sin duda el método más común. Se inserta una aguja en una vena y se sujeta con tubos a una bolsa de plástico que contiene los medicamentos de la quimioterapia. La aguja se retira al final de cada tratamiento.

Para algunos pacientes que se someten a varias sesiones de quimioterapia, se inserta un catéter -otro tipo de tubo de plástico- en una de las venas grandes y queda en ese sitio durante todo el régimen de quimioterapia. Algunos pacientes tienen un disco de metal o de plástico conocido como "port" implantado bajo la piel que sirve de dispositivo de conexión con la IV.

Las bolsas IV se sujetan a un pie alto de metal con ruedas para darle movilidad. Algunos pacientes usan una pequeña bomba portátil que interfiere muy poco con su rutina normal. Otros pacientes pueden tener una bomba para medicamentos introducida quirúrgicamente en sus cuerpos.

Oral - los medicamentos de quimioterapia se dan en forma de pastilla o de líquido.

Las inyecciones se dan en los músculos, bajo la piel o directamente en una lesión cancerosa, dependiendo del tipo y ubicación del cáncer.

Los efectos secundarios varían según el paciente y con los tipos de medicamentos usados. La buena noticia es que hay terapias que le ayudan a enfrentar algunos de los efectos secundarios y que el pelo vuelve a crecer, aunque algunas veces con diferente color y textura. Los efectos secundarios más comunes de la quimioterapia incluyen:

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 :: Radiación ::  
También conocida como radioterapia, este tratamiento se basa en el uso de dosis altas de rayos o partículas de alta energía para destruir las células cancerosas en un área específicamente identificada. La radiación daña la estructura química interna de las células cancerosas lo cual impide que

se multipliquen. El uso más común de la radioterapia es en tumores sólidos localizados y en cánceres que afectan el torrente sanguíneo, como ser leucemias y linfomas.

Más del 50% de los pacientes de cáncer se someterán a radioterapia; para algunos será el único tratamiento que necesiten. La radiación se usa a menudo en combinación con otros tratamientos. Usada antes o después de otros procedimientos, la radiación reduce el tumor para que la cirugía o la quimioterapia sean más efectivas. Usada después, destruye cualquier célula cancerosa que puede permanecer.

Hay dos tipos básicos de radioterapia:

La radiación con rayos externos emplea máquinas especializadas para administrar una alta dosis de radiación directamente al sitio del cáncer y a una pequeña cantidad de tejido sano en los bordes del tumor. Se usan diferentes máquinas para tumores de varios tipos o en diferentes lugares del cuerpo. En 1948, los científicos del M. D. Anderson crearon la primera máquina en usar un material radioactivo llamado cobalto 60, una tecnología aún en uso. Otras máquinas de radiación emplean rayos X o rayos de electrones.

La radiación interna, también conocida como braquiterapia, implica la implantación de material radioactivo en el cuerpo, en el sitio del cáncer. Los implantes radioactivos son pequeños tubos, semillas o cápsulas llenos de diferentes tipos de material radioactivo y sellados. Algunas veces los implantes son usados en el lugar del tumor, después que éste fue extirpado, para matar células cancerosas persistentes.

Los efectos secundarios generalmente se limitan al lugar de la radiación, a pesar de que muchos pacientes experimentarán fatiga en general. Las células normales que pueden ser afectadas por la radioterapia se repararán usualmente por sí mismas. Los pacientes que reciben radioterapia en el abdomen pueden tener náuseas, mientras que la radiación en la pelvis puede producir diarrea. La piel en el lugar de aplicación puede ponerse irritada, cambiar de color o volverse muy sensible. Estos efectos desaparecen generalmente después de varias semanas. La pérdida de pelo en el lugar de la radiación algunas veces puede ser permanente. Infórmele siempre a su especialista de cáncer sobre cualquier efecto secundario, por menor que éste pueda parecer.

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 :: Terapia genética ::  
Mucha de la investigación actual del cáncer está dedicada a encontrar genes que faltan o genes defectivos que causan el cáncer o que aumentan el riesgo de un individuo a contraer ciertos tipos de cáncer. La investigación genética en el M. D. Anderson ha producido descubrimientos muy importantes. Identificamos el gene mutado de cánceres avanzados múltiples (MMAC1) implicado en algunos cánceres comunes. También realizamos la primera corrección exitosa de un gene supresor de tumores defectuoso (p53) en cáncer de pulmón humano. Las actuales terapias genéticas son experimentales y hay muchas que se han probado únicamente en animales. Hay algunos estudios clínicos con la participación de un número muy pequeño de personas.

Los posibles beneficios de la terapia genética tienen dos aspectos:

El centro de atención de la mayor parte de la terapia genética es el reemplazo de un gene que falta o defectivo por una copia funcional, sana, que es transportado a las células identificadas mediante un "vector" (portador). Los virus se emplean comúnmente como vectores debido a su habilidad para penetrar el ADN de una célula. Estos virus vectores son desactivados para que no puedan reproducirse y causar enfermedades. La terapia de transferencia de genes puede realizarse fuera del cuerpo (ex vivo), extrayendo médula ósea o sangre del paciente y haciendo crecer las células en un laboratorio. La copia corregida del gene es introducida y se le deja penetrar en el ADN de las células antes de ser inyectado nuevamente en el cuerpo. Las transferencias de genes pueden ser realizadas también directamente dentro del cuerpo del paciente (in vivo). Las otras terapias incluyen:

La terapia genética es un área de investigación complicada y muchas preguntas aún permanecen sin respuesta. Algunos cánceres son causados por más de un gene, y algunos vectores, si son usados incorrectamente, pueden en realidad causar cáncer y otras enfermedades. Reemplazar genes defectuosos por copias que funcionan puede sacar a colación cuestiones éticas que deben ser encaradas antes que estas terapias puedan ser aceptadas para prevenir el cáncer. Hable con su especialista de cáncer sobre las consecuencias de la terapia genética.

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 :: Inmunoterapia ::  

Hay nuevos tratamientos que usan las propias defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. La inmunoterapia, también conocida como bioterapia o modificadores de respuesta biológicos, actúa sobre los glóbulos blancos- la primera línea de defensa del cuerpo en contra de la enfermedad. Los glóbulos blancos pueden ser estimulados de varias maneras para incentivar la respuesta inmune del cuerpo al cáncer, con poco o ningún efecto sobre los tejidos sanos. La inmunoterapia se usa también para disminuir los efectos secundarios de otros tratamientos anticancerosos.

Algunas inmunoterapias han sido aprobadas por la Administración para Alimentos y Fármacos (Food and Drug Administration) para ciertos tipos de cáncer. Otras se están investigando en estudios clínicos. Los modificadores de respuesta biológicos se desarrollan en un laboratorio y después se inyectan en el cuerpo.

Los efectos secundarios de la inmunoterapia pueden variar, pero la mayoría muestra síntomas similares, incluyendo fatiga, un sarpullido o inflamación en el lugar de la inyección y síntomas parecidos a la gripe, incluyendo náuseas, diarrea y fiebre.

Hay cinco tipos generales de modificadores de respuesta biológicos. Ellos pueden ser usados solos o combinados entre sí o además de otros tratamientos anticancerosos.

Los interferones son un grupo de tres proteínas liberadas por los glóbulos blancos como reacción a organismos invasores para mejorar la reacción del sistema inmunitario ante el cáncer. El interferón alfa está aprobado para el tratamiento de algunos cánceres, incluyendo el melanoma y la leucemia mieloide crónica, pero se está investigando su uso en otros cánceres.

Las interleucinas son proteínas que aumentan el crecimiento y la actividad en las células inmunes del cuerpo. Hasta el momento se han identificado diez interleucinas pero IL-2 está aprobada como tratamiento anticanceroso, particularmente para cánceres de riñón y melanomas que se han metatastizado (propagado) a otras regiones del cuerpo.

Los anticuerpos monoclonados se crean en el laboratorio mediante la fusión de dos tipos de células diferentes. Los anticuerpos monoclonados están diseñados para atacar áreas específicas en la superficie de las células conocidas como antígenos. Los antígenos ayudan al cuerpo a identificar células que son extrañas, como gérmenes o células cancerosas, y a estimular una respuesta inmune. Los anticuerpos monoclonados son prometedores tanto como tratamiento anticanceroso y como herramienta de diagnóstico.

Las vacunas ayudan al cuerpo a reconocer células cancerosas y a provocar su destrucción por el sistema inmunitario. Hay varios tipos de vacunas contra el cáncer. Algunas contienen células cancerosas que han sido eliminadas con radiación para que no puedan producir nuevos tumores. Otras contienen antígenos producidos en el laboratorio, diseñados para que se acoplen a las células cancerosas. Estas vacunas se usan ya sea para ayudar al cuerpo a rechazar tumores cancerosos o para evitar que reaparezcan.

Los factores estimulantes de colonias actúan en la médula ósea, donde se producen los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. Estos factores aumentan la división de las células de la médula ósea, lo cual fortalece el sistema inmunitario y permite a los pacientes soportar dosis mayores de medicamentos de quimioterapia. 

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 :: Terapias suplementarias ::  
Los avances en el tratamiento del cáncer significan que más gente vive más tiempo pero su calidad de vida no es necesariamente mejor. Debido a que los diagnósticos y tratamientos del cáncer pueden ser estresantes, su especialista en cáncer puede recomendarle actividades para ayudarle a centrarse en su mente, cuerpo y espíritu.

Los estudios han demostrado que intentar lograr un bienestar general puede desempeñar un papel crítico en la lucha contra el cáncer. Sin embargo, las terapias suplementarias no son curas, razón por la cual tenga cuidado con los métodos que pretenden reemplazar el tratamiento tradicional contra el cáncer. Siempre consulte con el equipo que la atiende antes de comenzar cualquier terapia suplementaria.

Algunas terapias suplementarias comunes:

El ejercicio reduce el estrés y estar en buena condición física ayuda a su cuerpo a combatir la enfermedad y puede reducir o eliminar algunos de los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer. La mayoría de los pacientes de cáncer son alentados a participar en actividades físicas livianas, especialmente caminar y ejercicios aeróbicos suaves.

El yoga es una antigua práctica hindú que incorpora ciertas posturas y ejercicios de respiración para ayudar a relajarse y ganar control sobre el cuerpo y la mente. El yoga hace que los músculos sean más flexibles y, para algunos, les ayuda a conseguir un estado de conciencia modificado.

El masaje implica la manipulación de los músculos por un masajista profesional. Aumenta el flujo de sangre y los niveles de oxígeno en los tejidos blandos del cuerpo, lo cual puede ayudar a aliviar los síntomas y el impacto de los efectos secundarios del tratamiento en algunos pacientes.

La distracción puede incluir cualquier actividad que le ayude a no pensar en su condición. Cosas como mirar la TV, salir con amigos, leer, artes y artesanías u otras ocupaciones agradables le dan una perspectiva más positiva.

La retroalimentación (biofeedback) es un procedimiento que emplea una máquina para entrenar la mente en el control de las funciones corporales. Se colocan electrodos en ciertas partes del cuerpo para medir los cambios en la respiración, la temperatura, la tensión muscular y los latidos del corazón. La máquina emite un sonido cuando se alcanza el estado deseado. Eventualmente la gente puede aprender a controlar las funciones corporales sin la máquina. La retroalimentación puede ayudar a aliviar el dolor en algunas personas.

La meditación y la oración pueden ayudar a reducir el estrés y a librar provisoriamente la mente de preocupaciones, dándole a la gente una sensación de control personal sobre su situación.

La hipnosis es el proceso de ponerse en un estado parecido al sueño, en donde la mente está libre de distracciones y abierta a sugestiones. La hipnosis se emplea a menudo para romper hábitos como el fumar y puede ayudar a los pacientes de cáncer a sobrellevar el dolor y la ansiedad. Usualmente la hipnosis es practicada por un hipnotizador, pero mucha gente puede aprender a hipnotizarse por su cuenta. Unas nueve de cada 10 personas pueden ser hipnotizadas de alguna manera.

Advertencia sobre las terapias alternativas
Los términos "suplementarias" y "alternativas" se usan a menudo de manera intercambiable, cuando en realidad son dos terapias diferentes. Las terapias suplementarias se usan además del tratamiento convencional y las terapias alternativas se usan en lugar de la atención convencional. Muchas terapias alternativas pretenden ser curas del cáncer a pesar de que no han sido sometidas a pruebas científicas. Otras han sido probadas por científicos serios tan sólo para encontrar que no dan resultado o que son potencialmente peligrosas. Un pequeño número de medicamentos y suplementos alternativos han mostrado ser prometedores en estudios clínicos regulados por el gobierno, pero ninguno ha recibido aprobación de parte del Food and Drug Administration (Administración de Alimentos y Fármacos).

Tenga cuidado con cualquier tratamiento alternativo comercializado en la TV, la radio y en avisos impresos que no tiene ninguna evidencia científica específica que lo respalde o que requiera viajar a otro país. Otras señales de aviso son las terapias que pretenden curar todas las formas de cáncer o aquellas que le piden que evite los tratamientos convencionales. Pídale a su especialista de cáncer una opinión sobre las terapias alternativas.

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